La brújula sirve para orientarse por medio de una aguja imantada que señala el Norte magnético. El astrolabio permite ver las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste. La palabra astrolabio significa etimológicamente "el que busca estrellas". La brújula y el astrolabio son los materiales que te ofrezco para ayudarte en tu ruta por el fascinante mundo de las Ciencias Sociales. ¡Espero que te sirvan! ¡Buen viaje!
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martes, 21 de mayo de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
HV Los campamentos romanos en la República
En este vídeo se muestran algunas curiosidades de los
campamentos itinerantes (que se trasladaban de un lugar a otro) y permanentes
(que estaban en un mismo lugar) del ejército romano republicano del siglo II
a.C. Los campamentos fueron algo así como la ciudad fortaleza móvil con la que
Roma desplegó sus legiones por el mundo antiguo.
En el vídeo conocerás dónde, cómo y quién construía estos
campamentos, las personas que en ellos vivían. También aprenderás algunos
detalles curiosos sobre la división del ejército romano y el lugar que ocupaban
cada una de ellas en la vida y el espacio del campamento.
No sólo Hispania, sino que en todo el Imperio Romano
aparecieron numerosos campamentos. De muchos de ellos podemos encontrar restos
arqueológicos. Incluso, algunos están en el origen de algunas ciudades
europeas. Fueron necesarios para la vida y el traslado de los ejércitos y las tropas de un lugar a otro del Imperio. Además, fueron excepcionales agentes de romanización, extendiendo la cultura,
costumbres y tradiciones por toda Europa. Al mismo tiempo proporcionaron unidad
a todo un gran Imperio.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
H La economía romana
LA ECONOMÍA ROMANA: ESCLAVISTA Y COLONIAL
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| El Imperio Romano: sus provincias y principales productos (Editorial SM) |
De manera general podemos decir que la economía del Imperio romano y de la Hispania Romana que era parte de este Imperio, era una economía colonial, es decir, los romanos sacaban de la Península materias primas de todo tipo y las transformaban en Roma, luego volvían esos productos manufacturados a un precio superior. Además era una economía esclavista, como casi todas las del mundo antiguo. Es decir, el motor de la producción es la mano de obra esclava.
LA ECONOMÍA DE LA HISPANIA ROMANA
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| La Hispania romana: productos, calzadas y puertos (Editorial SM) |
LA AGRICULTURA
En la agricultura hemos de destacar la perfección de los sistemas de cultivo con la introducción de sistemas de regadío y de herramientas más perfectas como el arado romano. La base de la producción seguía siendo la llamada la trilogía mediterránea (cereales, vid y olivo), el trigo de Hispania junto con el de Sicilia llenaba las despensas de Roma, el vino español era muy preciado, así como el aceite. Estos productos llegaban a la capital de dos formas: por tierra, a través de la tupida red de calzadas que llegaban a Roma, por mar hasta Ostia, el puerto de Roma.
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| Arado tradicional romano |
Si observas el mapa, verás que los productos agrícolas se producían especial junto a los grandes ríos, por ejemplo los cereales a orillas del Ebro y el vino en las riberas del Guadalquivir. Esta misma zona era rica en aceite.
LA GANADERÍA
Los caballos hispanos eran muy apreciados en el Imperio Romano. Gallecia, Lusitania y algunas zonas del centro peninsular eran especialmente favorables para su cría. Por su parte el cerdo se criaba en zonas de alta montaña junto a los Pirineos y los Picos de Europa. También las ovejas eran apreciadas por su leche y sus derivados y también por su lana. Su producción estaba extendida por gran parte del territorio peninsular.
Hispania era famosa también por su gran riqueza de minerales: oro en Asturias, plata en Sierra Morena, cobre en Río Tinto (Huelva), plomo en Cartagena... los romanos perfeccionaron las técnicas de extracción de minerales, y muchas de las minas que ellos abrieron siguen en explotación. Todos estos productos iban a parar a Roma, y se utiliza-ban, entre otras cosas, para acuñar moneda. Una parte reducida de los metales se que-daban en la Península para que las ciudades acuñaran sus monedas.
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| Pescado en salazón |
En cuanto a la industria no había en la Península zonas especializadas en la producción artesanal de tejidos en los alrededores de Barcino y las cerámicas, absolutamente fundamentales en esta época para la conservación y transporte de los productos agrícolas junto a Valentia. Además junto al mar Mediterráneo y el océano Atlántico existían las industrias de las salazones y de transformación de la pasta de pescado llamada garum que enloquecía a los romanos.
LA INDUSTRIA
viernes, 11 de noviembre de 2011
HV La ciudad romana
LA CIUDAD ROMANA
La expansión del mundo romano se basó en una red de miles de ciudades a lo largo del Imperio, que difundieron el modo de vida urbano. Esta reconstrucción ideal de una ciudad nos servirá para describir sus elementos con más detalle.
Todos los núcleos de población importantes estaban protegidos por una muralla, en la que se abrían varias puertas. Muy importante era el foro o plaza pública, un espacio abierto de carácter monumental.
Para garantizar el suministro de agua, los ingenieros romanos construyeron largos acueductos, que la llevaban a la ciudad desde lejanas distancias. Las termas constituyeron uno de los edificios básicos para toda urbe, pues los romanos fueron grandes aficionados a los baños públicos. En ellas, los ciudadanos podían disfrutar en su tiempo de ocio haciendo gimnasia o bien podían hacerse dar un masaje.
La sociedad romana invertía gran parte de su ocio en acudir a espectáculos, que se representaban en teatros, anfiteatros y circos. Los anfiteatros, en los que se celebraban combates de gladiadores, se hacían a veces siguiendo el modelo del Coliseo de Roma, en el que cabían hasta 50.000 espectadores.
Otro edificio importante era el circo. En él se desarrollaban espectáculos como las carreras de cuadrigas. Para ello tenía una pista ovalada, dividida por un muro central adornado con estatuas y trofeos, mientras que a los lados se situaban los graderíos.
Pero en la ciudad romana también existían edificios dedicados al culto, como basílicas o templos. Estos últimos albergaban las múltiples divinidades del panteón romano y, aunque podían ser de varios tipos, se caracterizaban siempre por su simplicidad y equilibrio.
Por último, las ciudades romanas se caracterizaban por su abigarrado conjunto de viviendas, agrupadas en manzanas más o menos regulares. Quienes podían permitírselo, habitaban en casas de una sola planta. Éstas contaban con un atrio o patio central, desde donde se accedía a las principales estancias, algunas decoradas con mosaicos. Si era posible, un patio exterior servía para solaz de sus habitantes.
domingo, 24 de febrero de 2008
H Divisiones de la Hispania Romana
LAS DIVISIONES DE LA HISPANIA ROMANA
¿POR QUÉ LOS ROMANOS DIVIDIERON LA PENÍNSULA IBÉRICA EN PROVINCIAS?
Esta división en provincias se puede explicar por motivos políticos. Diviendo la Península Ibérica en provincias, los romanos se aseguraban que todo el territorio conquistado, pasaba a formar parte del Imperio Romano.
Todo el Imperio romano estaba dividido en provincias. Dentro de estas provincias, se ejercía el gobierno desde una capital. Las provincias eran gobernadas por un pretor, procónsul o cónsul, dependiendo de la importancia estratégica o la conflictividad de la misma. En el caso de Hispania y a lo largo de su historia, estas estructuras de gobierno se modificaron a medida que la conquista del territorio se hacía efectiva.
a) Después de conquistar la mayor parte del territorio (154 aC) la Hispania romana se dividió sólo en dos provincias: la Ulterior (más lejos de Roma) y la Citerior (más cerca de Roma). Además en el mapa se ve en el norte la zona donde habitaban los Astures, que todavía no había sido conquistada.
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| División del año 154 aC. |
b) Con Augusto (27 aC) ya había sido conquistado prácticamente todo el territorio peninsular. El número de las provincias aumentó: Baetica, Lusitania y Tarraconense. El Senado romano concedió a Augusto el dominio de la Lusitana y la Tarraconense. La Bética quedó en manos del mismo Senado.
| División de Augusto (27 aC). |
c) Al final del siglo III dC se inicia la crisis final del Imperio romano. Diocleciano (298 dC) divide el Imperio en Occidente y Oriente. También él ordena hacer una división en provincias más pequeñas. En la Península Ibérica, la provincia Tarraconense, se dividió a su vez en otras tres de menor tamaño: la Tarraconense, la Gallaecia y la Cartaginense. La Baetica y la Lusitania siguieron igual.
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| División de Diocleciano (298 dC). |
¿POR QUÉ LOS ROMANOS DIVIDIERON LA PENÍNSULA IBÉRICA EN PROVINCIAS?
En primer lugar hay que decir que no sólo la Península Ibérica estaba dividida en provincias. En realidad todo el Imperio Romano lo estaba, de norte a sur y de este a oeste. Nosotros nos vamos a referir a la Península Ibérica, que es el objeto de nuestro estudio.
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| División del Imperio romano en el 116 dC (http://www.zonu.com/) |
Esta división en provincias se puede explicar por motivos políticos. Diviendo la Península Ibérica en provincias, los romanos se aseguraban que todo el territorio conquistado, pasaba a formar parte del Imperio Romano.
Es mucho más fácil controlar un territorio más pequeño que uno grande. Por la misma razón es más fácil vigilar menos población. Diviendo la Península Ibérica en provincias, los romanos pudieron controlar mejor el territorio y a sus habitantes.
Pero también esta división se puede explicar por motivos económicos. A lo largo y ancho de todo el Imperio se producían todo tipo de productos. La Península Ibérica no era pobre. Producía productos agrícolas (trigo, vino, aceite) y ganaderos (caballos fundamentalmente) además de una gran cantidad de metales, entre ellos oro, plata y estaño.
Para controlar la producción y hacer que cada vez se produjera mayor cantidad de productos y de mejor calidad, era importante la división del Imperio en unidades de producción más pequeñas: las provincias.
También los motivos culturales tuvieron algo que ver en esta división en provincias. Para los romanos era muy importante la romanización. La difusión de la civilización, las leyes, la lengua y en general de la cultura romana, aseguraba el dominio de los territorios que se iban conquistando y añadiendo al Imperio romano.
Esta romanización se llevó a cabo sobre todo desde las ciudades, y desde allí se extendía rápidamente a todos los lugares. En este sentido, la capital de cada provincia era un verdadero centro de gobierno, político y administrativo, desde donde se organizaba la vida de toda la provincia.
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